Amigos da Terra lleva realizando con éxito en Galicia múltiples programas de compostaje en la última década. Municipios como Arzua, Piñor, Marín y O Grove, entre otros, han implantado el compostaje descentralizado de manera decidida y progresiva, haciendo ahorrar dinero al consistorio y en particular a más de 300 ciudadanos.

El anuncio de la incineradora de Sogama, gestora de la mayor parte de los residuos producidos en Galicia, de subir un 34 % la tasa de la basura ha confirmado lo que desde el movimiento ecologista llevamos 15 años diciendo ; El modelo de incineración es insostenible a nivel ecológico, inviable a nivel económico y un sumidero de recursos y energía sin fin.
La mejor respuesta de los ayuntamientos a la noticia de esta subida de tasas de SOGAMA está pasando por el compostaje descentralizado y la reducción en la producción de residuos inorgánicos. Indignarse no es suficiente, la gestión de la basura en Galicia puede mejorar y de los "ediles" gallegos también depende.

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En este sentido, son muchos los municipios que frente a la subida de estas tasas han reaccionado implantando proyectos de compostaje doméstico. Ayuntamientos como el de la propia ciudad de Ourense, ha comenzado a implantar el programa en la periferia de la ciudad, con un compromiso de su aumento progresivo. En esta misma provincia, municipios como Taboadela o Coles han hecho la misma apuesta.



Son de destacar las iniciativas implantadas en los municipios costeros de O Grove (Pontevedra) y Camarinas (A Coruña). Ambos han hecho una fuerte apuesta por un nuevo modelo de gestión. El primero cuenta ya con más de 200 compostadores funcionando y Camariñas en un solo año ha puesto en marcha 150.
Ambos municipios han decidido que sus vecinos no verán aumentado el recibo de la basura con la subida de Sogama, gracias a estas iniciativas puestas en marcha.
Amigos de la Tierra quiere recordar que las políticas de "residuo 0" son el camino a seguir. El plan de residuos de Galicia impone una reducción del 10% en la producción de residuos en 2020 (adoptando el objetivo estatal). Así, vinculando la producción de basura de cada familia con el importe de la factura que pagan, junto con otras medidas, se conseguiría una reducción mucho mayor ya en 2015, con el consiguiente ahorro para los contribuyentes y los consistorios.

Se pone de manifiesto en esta coyuntura otro de los beneficios del compostaje doméstico, el ahorro económico municipal, además de la libertad de actuación a nivel local. Desde Amigos da Terra animamos a los ediles gallegos a que se unan en esta iniciativa de gestión de residuos sostenible, justa y rentable socialmente.